Documentos muestran el relato de un hombre en Brasil que dijo haber atrapado un extraterrestre en los años 90. Fonte: infouno.cl "Explora el universo de la ciencia, tecnologia y los misterios en un solo lugar"
18 de fevereiro de 2019, segunda-feira Atualizado em 07/05/2025 02:54:07
•
•
FEV.
18
HOJE NA;HISTóRIA
58
El caso fue registrado en la comisaría el 3 de julio de 1997, en Sorocaba, en el interior de São Paulo, y fue archivado en el Foro. Célio de Lima Baptista fue asesinado meses después de lo ocurrido.
En la noche del 3 de julio de 1997, un matorral en el barrio Vila Helena, zona norte de Sorocaba (SP), fue escenario de una lucha entre el hombre y un extraterrestre. Por lo menos es lo que muestra el historial del boletín de incidencia registrado en esa fecha.
En la época, el vendedor autónomo y practicante de artes marciales Célio de Lima Baptista, de 26 años, registró el caso en el 8º Distrito Policial como lesión corporal causada por un ser de dos metros, delgado y con ojos rojos.
Al menos en la Justicia de Sorocaba, el caso fue el único en llegar al Foro y archivado al año siguiente, sin la identificación del supuesto “ET pendenciero”. El G1 buscó a Celio para hablar sobre el caso, pero fue informado de que el chico murió meses después de lo ocurrido. Célio fue asesinado con un tiro, en el mismo barrio, meses después de lo ocurrido.El G1 tuvo acceso al histórico del boletín de ocurrencia de la época, a los testimonios anexados al proceso y rescató un reportaje en el que ocho meses después de la ocurrencia Célio dibujó al agresor y explicó con detalle lo que pasó.
3 de julio de 1997
El vendedor regresaba a casa con verduras cuando el coche se rompió en Vila Helena, zona norte de Sorocaba. Con el temor de tener el vehículo robado, el chico caminó hasta la casa, dejó las compras e iba a dormir en el coche, según el relato al MP.Los vigilantes lo tranquilizaron y dijeron que miraban el automóvil roto. Alrededor de las 20h, una luz habría aparecido en el cielo, pero la situación no habría llamado la atención del vendedor, por existir un aeropuerto en la región.
El muchacho siguió a casa y decidió cortar el camino por un matorral, cuando apareció la luz y la figura descrita por él, en la ocasión, como “un esqueleto, sin carne, de color inexplicable, manos de pinzas y ojos rojos”. Célio afirmó que intentó protegerse porque tenía conocimiento de artes marciales.“Él quería hablar algo, así ‘zen, rá, za’, como si quisiera hablar y yo no entendía y mi lengua ya estaba empezando a ponerse pesada del miedo, yo no quitaba el ojo de él”, afirmó Célio al reportaje de la TV Globo, ocho meses después de lo ocurrido.
Lesión en el pulgar
Conforme el relato al MP, “él sintió algo en su dedo [pulgar derecho] pero sólo percibió la perforación profunda y su nariz sangrando después de haber desaparecido el ser, que su nariz sangró sólo a la derecha, sintió el lado derecho de su cuerpo, de la cabeza a los pies totalmente congelados.”A continuación, según lo apurado por el G1, Celio corrió y pidió ayuda a los jóvenes, que avisaron a una señora. La Policía Militar lo encaminó al socorrista de la Villa Angélica, donde se hizo un curativo en el dedo.Al día siguiente, según el relato a la fiscalía, el muchacho fue llevado al Instituto Médico Legal (IML), pero no había médico. Sin embargo, la lesión había cicatrizado rápido.
“Si estoy en un estado de locura o estoy delirando, vamos a saberlo por qué nunca tuve problema”, contó.Versión del policíaEl PM Mello, que atendió a Célio aquella noche, hacia las 22.00, recibió el comunicado de agresión en la calle Protássio de Camargo Sampaio.En el lugar, el muchacho estaría con una herida profunda en el pulgar y aterrorizado. Al abordar a Célio, el PM preguntó cuántas personas intentaron asaltarlo, pero el muchacho dijo que fue “un ser extraño”.
El caso se detuvo en la comisaría. Quien estaba de turno era del delegado José Ordele Alves Lima Júnior. Todos volvieron al terreno, con un tamaño parecido a las dimensiones de un campo de fútbol, y sin iluminación.
El equipo constató el local y verificó que no había algo con lo que Celio pudiera cortarse, aún según el registro del PM. La víctima no parecía estar borracho o alcoholizado, afirmó el policía.Al G1, casi 22 años después, el delegado José Ordele recuerda que atendió el caso en el turno y lo registró como lesión corporal.“El muchacho me dijo que había atrapado un ET y lo puse en el historial del boletín de incidencia.”En una entrevista periodística de la época, la promotora Mara Silvia Gazzi contó que el caso se archivaba en el Foro y afirmó haber creído en la versión de Celio.“Él parece ser una persona absolutamente normal, con una coherencia espeluznante en las declaraciones dadas después de meses, son muchas personas que vieron discos voladores y confieso que ya lo vi una vez, habían otras tres personas presentes”, relató la promotora al periodista, en 1998.El evento curioso despertó la atención de ufólogos no sólo de la región, sino de todo Brasil. Actualmente, el Grupo de Estudos e Pesquisas Ufológicas de Sorocaba (GEPUS), formado por especialistas en el tema, estudia el caso que continúa siendo un misterio.Diario de 1970 ya informaba la presunta aparición de ETs en Varginha, en Minas GeraisLa supuesta aparición del ET de Varginha (MG) el 20 de enero de 1996 fue conocida en todo el mundo. Sin embargo, la “Ciudad del ET” puede haber sido visitada por los extraterrestres antes de esa fecha. Por lo menos es lo que afirma un reportaje publicado en noviembre de 1970 por un periódico de la ciudad, 26 años antes de la famosa aparición.El presunto contacto fue registrado en el diario “Tribuna Varginhense”, del 29 de noviembre de 1970. Y 44 años después, fue recordado por el periodista Marcus Madeira.“Yo soy de aquí, de Varginha, y no había oído hablar como periodista acerca de ese caso. Cuando lo vi, me pareció interesante y lo di como titular en el periódico”, dijo Madeira.El titular del diario era claro: “Disco volador quería bajar en la ciudad”. Era lo que el periodista y entonces dueño del periódico, Oscar Pinto, había oído de los testigos. El reportaje hablaba del pánico generado en cientos de personas después de haber visto al OVNI. En la época, la publicación trajo hasta la historia de una mujer que se desmayó a causa del susto. Los residentes también relataron por donde el supuesto disco volador habría pasado, muy cerca de las casas.El jubilado Geraldo Bichara se acuerda bien de la historia. Él tenía una barbería en la ciudad y fue uno de los entrevistados del reportaje sobre el caso.“Un objeto no identificado pasó sobre la calle Río de Janeiro y pasando por esa vía, quemó varios transformadores, dio problemas en la iluminación, defectos en coches que pasaban y quemó heladeras en las casas”, recuerda el jubilado sobre el misterio, que nunca fue aclarado.
foi publicada a segunda edição na língua inglesa. Pouco depois, em 1848, o relato foi publicado em língua alemã em Dresden e Leipzig, atual Alemanha.A edição em português ocorreu em 1942, na Coleção Brasiliana, intitulada Viagens no Brasil: principalmente nas províncias do norte e nos distritos de ouro e do diamante durante anos 1836-1841, da Companhia Editora Nacional.No ano de 1856 foi publicado o relato Life in Brazil; or, a journal of a visit to the land of the cocoa and the palm de Thomas Ewbank ela Harper & Brothers, Nova York, sendo lançada também na Inglaterra. Nos Estados Unidos houve uma edição em 2005.No Brasil, o relato em português foi publicado com o título A vida no Brasil: ou Diário de uma visita ao país do cacau e das palmeiras, em 1973, pela editora carioca Conquista, em dois volumes.O relato de Henry Walter Bates foi publicado em 1863, em dois volumes, com o título The naturalist on the River Amazons, a record of adventures, habits of animals, sketches of Brazilian and Indian life, and aspects of nature under the Equator, during eleven years of travel by Henry Walter Bates, em Londres pela John Murray. A segunda edição ocorreu um ano depois, com supressão de algumas partes pelo autor, seguida por mais de dez edições na língua inglesa em Londres e nos Estados Unidos. No Brasil O naturalista no Rio Amazonas foi editadoem 1944 pela Editora Nacional.
Em 1869, Richard Burton publicou a primeira edição de Explorations of the Highlands of the Brazil; with a full account of the gold and diamond mines. Also, canoeing down 1500 miles of the great River São Francisco, from Sabará to the Sea by Captain Richard F. Burton, F.R.G.S., etc., em Londres por Tinsley Brothers, em dois volumes. A obra recebeu destaque em finais do ano passado e foi publicada em Nova York no centenário da primeira edição, e nos últimos dezesseis anos teve três edições nos Estados Unidos.
No Brasil, a primeira edição de Viagens aos planaltos do Brasil: 1868, em três volumes,ocorreu no ano de 1941 pela Companhia Editora Nacional, que publicou a segunda edição em 1983. Houve uma edição em 2001 pelo Senado Federal intitulada Viagem do Rio de Janeiro a Morro Velho, volume único.
Em São Paulo, a Tip. Allemã de H. Schroeder publicou Onze dias de viagem na Província de São Paulo com os Srs. Americanos Drs. Gaston e Shaw, e o Major Mereweather. 1865. Carta dirigida ao Illm. e Exm. Sr. Barão de Piracicaba de John James Aubertin no ano de 1866.
Nesse mesmo ano foi traduzido para o inglês pelo autor e publicado em Londres pela Bates, Hendy & Co. com o título Eleven day’s journey in the Province of Sao Paulo, with the [p. 10]
Outro ponto, o parâmetro comparativo do algodão brasileiro e do norte-americano. A produção dos Estados Unidos figura como indicadora de qualidade e produtividade, em vista do país ter sido o maior fornecedor do mundo, e é trazida pelos viajantes quando desejam estimular a produção no Brasil, em especial, utilizando dados fornecidos por conhecedores do ramo.Nesse sentido, Richard Burton traz as considerações de um renomado pesquisador da cultura algodoeira, Major R. Trevor Clarke96 para quem “Aqui [no Brasil] o algodão tem mais penugem que o habitual; 600 quilos darão 250 de fibra limpa, ao passo que no Alabama são necessários 750 quilos. Em geral, o replantio do arbusto é feito em seu quarto ano”.97 E J. J. Aubertin traz a experiência dos americanos sulistas Dr. Gaston, Dr. Shaw e Major Mereweather, a quem ele acompanhou durante a passagem deles pela Província de São Paulo:Eramos cinco pessoas. Tres Americano sulistas, dr. Gaston, dr. Shaw e o major Mereweather, que ião fazer sua viagem prolongada, na exploração de districtos um pouco remotos, sob a direcção do sr. Engenheiro Bennaton, para esse fim nomeado; e, sendo informado dos seus preparativos, logo me aggreguei a elles, não menos por sympatia para com a antecipada immigração americana, como tambem pelo desejo de visitar em sua companhia algumas plantações de algodão, e tirar algumas instrucções de sua experiencia pratica, a respeito de uma cultura que, sendo hoje estabelecida na província, não póde deixar de influil-os cabalmente na resolução que definitivamente tenhão que tomar.98Durante a permanência na província paulista, o grupo visitou a região de Itu, Salto, Porto Feliz e Sorocaba, daí J. J. Aubertin seguiu para a capital paulista e eles continuaram viagem com destino à Itapetininga. As observações de diferentes aspectos da lavoura algodoeira e o processamento do algodão fizeram os norte-americanos considerarem o clima paulista adequado à produção e benéfico o fato de não haver mudanças bruscas na temperatura, como a ocorrência de geadas, possibilitando maior tempo de conservação do algodoeiro.99Esses dados são agregados por J. J. Aubertin àqueles fornecidos por produtores paulistas de que “emquanto o alqueire norte-americano, dando bem, produz de cem até cento e dez ou talvez 96 Richard Trevor Clarke (1813-1897) – “Army officer and horticulturalist. Major in the Northampton and Rutland Infantry Militia, 1862. Bred nearly thirty new varieties of begonias and many new strains of cotton. Awarded a gold medal by the Cotton Supply Association of Manchester. Member of the Royal Horticultural Society; served on the council and scientific committee for many year; awarded the society’s Veitchian medal, 1894”. BURKHARDT, Frederick et al (Ed.). Charles Darwin. The Correspondence of Charles Darwin (1866). Cambridge: Cambridge University, 2004, p. 502, vol. 14.97 BURTON, Richard Francis. Viagem de canoa de Sabará ao Oceano Atlântico..., op. cit., p. 29. [nota 3]98 AUBERTIN, J. J. Onze dias de viagem na Província de São Paulo com os Srs. Americanos Drs. Gastón e Shaw, e o Major Mereweather. 1865. Carta dirigida ao Illm. e Exm. Sr. Barão de Piracicaba. São Paulo: Typ. Allem[p. 159]
Os esforços de J. J. Aubertin devem ser compreendidos dentro desse contexto, em que ele se coloca como defensor da produção algodoeira paulista e atua em diferentes direções. No Brasil, escreveu para diversos periódicos nacionais e correspondeu-se com diferentes figuras da política brasileira para lhes solicitar o envolvimento com a lavoura algodoeira capaz de colocar São Paulo em posição favorável no mercado inglês, tal como fez o inglês em carta ao Comendador Fideles Prates:
Usai, vos peço, nesta vespera de uma nova semeadura, a vossa bem conhecida influencia entre os vossos amigos, e dizei aos cultivadores do algodão que redobrem os seus esforços na nova plantação, porque pela colheita futura é que se diciderá definitivamente a importante questão se a provincia de S. Paulo pode ou não pode occupar uma posição positiva nos mercados de Manchester.104
Aos agricultores interessados, ele também procurou difundir noções sobre a técnica de cultivar o algodão herbáceo e publicou folhetos sobre a cultura do algodão.105 Essa política de difundir informações sobre o cultivo foi uma atividade constante da associação inglesa, mesmo após o fim da guerra norte-americana.
No plano internacional, empenhou-se em apresentar os algodões paulistas de boa qualidade na Exposição Internacional de Londres, de 1862, com o objetivo de mostrar os atributos do produto. Também foi intermediador entre Manchester Cotton Supply Association e órgãos brasileiros; em duas ocasiões, nos anos de 1862 e 1865, J. J. Aubertin solicitou à associação britânica que enviasse algodão herbáceo ao Ministério da Agricultura e à Sociedade Auxiliadora da Indústria Nacional.106 Em diferentes momentos enviou para a Inglaterra amostras do algodão paulista, em geral, com boas avaliações dos correspondentes.J. J. Aubertin arquitetou ações no Brasil ligadas aos interesses ingleses baseadas em informações colhidas por ele na província ou com base na experiência de nacionais e, principalmente, de norte-americanos, com o propósito de deixar claro as potencialidades de São Paulo e convencer os potenciais produtores paulistas. Para aqueles que mesmo assim estivessem em dúvida, ele escreve:
Deveras, já é tarde demais para duvidar do algodão de São Paulo; mas se ainda ha descrentes, apenas apello para os dous srs. Cultivadores que acompanhei, major Mereweather e dr. Shaw. Ambos elles me repetirão muitas vezes, que melhor algodão que aquelle que nos vimos não desejavão ver; que nas suas proprias plantações e com todos os seus meios perfeitos não costumavãoproduzir melhor. 107
Seus esforços renderam-lhe o reconhecimento da associação inglesa, que o condecorou com uma medalha de ouro, e o governo brasileiro honrou-o com o hábito da Imperial Ordem da Rosa. Nos veículos de informação brasileiros, nos quais tanto escreveu, vemos o reconhecimento de seus pares, como E. Hutchings, outro entusiasta da lavoura algodoeira em terras paulistas e intermediário entre a associação e o Ministério da Agricultura, Comércio e Obras Públicas:
Hoje, considerado, como um genero de exportação, o algodão, e sua cultura, é um dos factos estabelecidos na historia da provincia, e eu me aproveito desta occasião para patentear a gratidão que todos temos.Quem sabe, o que ha de mostrar-se nos anos que vem? Quasi todas as condições de prosperidade estão unidas nesta provincia; - Um clima sem rival, uma terra cheia de riquesa, e uma natureza, cuja uberdade é espantosa. Tudo isto aqui, e no outro lado do Oceano, a Inglaterra, offerece tudo quanto seja possivel afim de attrahir para lá, os productos da provincia, e com as devidas providencias, e constancia em trabalhar, tudo será possivel, e, sem esta, nada.Campinas, Mogy-mirim, Limeira e outros lugares vão caminhando na cultura do café, e o publico, bem como os particulares, são beneficiados. Parece que, para Sorocaba, resta ainda este outro manancial de prosperidade; - a cultura do algodão, e não ha homem ou natural, ou estrangeiro na provincia, que não abençoará a empresa.[...] Caminho da Luz, S. Paulo Agosto de 1865[...] E. Hutchings108
Evidentemente, tais esforços foram no sentido de produzir algodão adequado às necessidades da indústria inglesa. Foi estimulado o plantio da semente de Nova Orleans, em solicitação de uma circular da Manchester Cotton Supply Association109 e houve uma modificação na postura do produtor brasileiro: “O tipo de algodão tradicional no Brasil era o arbóreo mas o mercado consumidor passou a condicionar a produção ao tipo herbáceo dos 107 AUBERTIN, J. J. Onze dias de viagem na Província de São Paulo..., op. cit., p. 16.108 HUTCHINGS, E. “Aos Redactores do Diario de São Paulo”. Diario de S. Paulo, São Paulo, 11 agosto 1865, ano I, nº 10, p. 2. Em outras atividades, além do algodão: E. Hutchings foi um dos secretários da Comissão Julgadora de um concurso para criadores de animais pensado por J. J. Aubertin, tesoureiro do evento. O Comendador Fideles Nepomuceno Prates aparece como um dos Juízes. “Concurso industrial”. Correio Paulistano, Estados Unidos. As variedades mais procuradas eram a U[p. 161, 162]