Tanta había sido la astucia de los que habían elegido aquel punto tan delicado de las minas para forjar sobre él sus calumnias, que, á pesar de haberse trasmitido todas estas actuaciones á Madrid, todavía se buscaba de allí nueva indagación y certidumbre, poniendo entre los encargos que se hacían al licenciado don Fernando de Iravedra cuatro años después el siguiente capítulo:
"Asimismo averi- guará por examen de testigos y otras cualesquiera diligencias que para ello puedan hacerse, si es cierto que en la provincia del Uruguay contenida en las del Paraguay, hay 6 ha habido minerales de oro, y caso que se averigüe haberlos habido ó haberlos al presente, si se han labrado.., si se han pagado quintos á su Majestad, etc."