Según esa información, fray Lucas de Mendoza nació en Asunción del Paraguay en 1584. Fueron sus padres Antonio González Dorrego, portugués, y Catalina de Mendoza Manrique, de "calificada sangre", paraguaya. A los 15 años sus padres lo enviaron a Lima, centro del Virreinato, a casa de su tío materno Francisco de Mendoza. La primera impresión descontentó: era un mozo de talle y color "desapacibles" (más adelante se dice que el color era "adusto" y la estatura "desmedida"), de lengua inculta y acciones "desairadas". Un poco para librarse de él, su tío lo derivó a la iglesia, como era frecuente entonces, y así el mismo año de su llegada a Lima vistió el hábito agustino y profesó el año siguiente, de 1600.
Su primera inclinación fue a las letras. En el convento tuvo como maestro a fray Francisco de la Serna,Obispo de Popayán, que era Lector de Artes. Desde elprimer momento su habilidad se descubrió y su prestigio creció entre los conventuales, "La dulzura de susversos, la elegencia de su estilo, la afluencia de sulatinidad", lo llevaron pronto a que el Padre MaestroPacheco lo escogiera como Lector de Artes, entre losfundadores de un nuevo centro de estudios agustino.Era el Colegio de San Ildefonso, fundado por Bula dePaulo V en 1608, con categoría de Universidad Pontificia sólo para los religiosos de su Orden. [Página 52]
de Lima como a corte del Reino, a casa de un tío suyohermano de su madre nombrado Don Francisco de Mendoça, cabeza de una ilustre familia desta ciudad... ( 1 ) .
Sabemos que Antonio González Dorrego fue vecino de Asunción por dos documentos diferentes. En febrero de 1580 ya estaba casado con la asuncena doña Catalina de Mendoza, quien había sido dotada por su padre Vicente de Goes. Habría tenido desahogada posición económica, pues se hace cargo de un joven huérfano hijo de Sebastián Carvallo, posiblemente de origen portugués como él (2) . El capitán Antonio González Dorrego participa en la fundación de la ciudadde Concepción del Bermejo, realizada el 14 de abril de 1585. El cabildo de esa ciudad escribe un memorial al rey Felipe II el 11 de junio de 1585, expresando :
"salimos dela ciudad dela asumpcion cabeza destasprovincias del rio dela Plata por orden del adelantadoel licenciado Juan de Torres de Vera, con el capitánAlonso de Vera y aragon, y hemos conquistado unagran provincia y poblado en nombre de Vuestra Magestad la ciudad dela Concepción de buena esperanza"... El capitán Antonio González Dorrego firmócomo alcalde ordinario de la ciudad del Bermejo (3) .
Cuatro años después en Asunción, en 1591 , en una averiguación sobre cantidad de vacunos existente en Chaco-í frente a la ciudad, entre diferentes propietarios figura Antonio González Dorrego. Posteriormente, en marzo de 1599 aparece como estante en Asunción y vecino de Concepción recibiendo algunos bienes suyos que había dejado en poder de Juan Núñez Vaca (4) . Seguramente a partir de ese año volvió a establecerse en Asunción junto a su familia.
El matrimonio Antonio González Dorrego-doña Catalina de Mendoza Manrique fueron padres de:
1 ) "Don Diego de Orrego" vecino del Paraguay, teniente de gobernador en épocade Manuel de Frías. Ignoramos con quien casó, padre del general don Pedro de Orrego y Mendoza (n. 1611 ) que ejerció dos veces el gobierno de la provincia, con destacada actuación política y militar, tuvo descendencia de sus dos matrimonios (5) ;
2) " Don Lucas de Mendoza" (1584-1636) asunceno, fraile agustino ordenado en Lima en 1600, maestro, visitador y provincial. Eximio poeta loado por el "fénix" de las letras españolas Lope de Vega Carpio. "Fué consultado para obispo y estaba próximo a serlo cuando murió" en Lima, Perú.
3) Tercer hijo del matrimonio pudo ser "Don Gonzalo de Mendoça" en el padrón de 1622 aparece con " casa y familia"; en 1628 informa al alcalde que había salido de fiador de un soldado llamado Lorenzo de los Reyes, llegado al Paraguay sin licencia y vía de San Pablo (6) .
Pudieron haber otros hijos del matrimonio que ignoramos.El abuelo ganadero Vicente de Goes, angoedportugués y vecino de Asunción ob doul oandinsEs bien conocido que los primeros vacunos llegados al Paraguay y a la región platense, fueron introducidos desde la capitanía de San Vicente en el Brasil,por los hermanos Scipión y Vicente de Goes. En susanales nuestro Ruy Díaz de Guzmán afirma: "llegaron por el río Parana abajo cierta gente de la que estabaen el Brasil, y con ella el capitán (Juan de) Salazar yRuy Díaz Melgarejo"... "y otros hidalgos portuguesesy españoles como Scipión y Vicente Goes, hijos de uncaballero de aquel reino llamado Luis Goes, estosfueron los primeros que trajeron vacas a esta provincia haciendolas caminar muchas leguas por tierray después por el río en balsas, eran siete vacas y untoro a cargo de un fulano Gaete, que llegó con ellasa la Asunción con grande trabajo solo por el interésde una vaca que se le señaló por salario, de dóndequedó en aquella tierra un provervio: "mas caras quelas vacas de Gaete"... (7).
Vicente de Goes otorgó su testamento el 26 de febrero de 1580, "estando sano y de buen seso y entendimiento", declara ser hijo legítimo de Luis de Goes y de doña Catalina de Ovelar "naturales de la cibdad de Lisboa en el Reino de portugal difuntos, vecino que de presente soy de la cibdad de la Asumpcion provincias del rio de la plata. Fue casado con la asuncena Doña María de Mendoza, y declara por hijos de ambos a Luis de Goes, doña Catalina de Mendoza a quien casóy dotó con Antonio González Dorrego, Francisco de Mendoza y a Gregorio de Goes. Nombró por sus albaceas a su mujer y a su yerno, y otorgó ante el escribano Juan de Valderas.
Unos días después, el 7 de marzo, firmó un poder a favor de su yerno, legandoa su hija doña Catalina la mitad de sus bienes hereditarios en Portugal (8) .
En diciembre de 1587 y ante el alcalde Simón Jaques, Luis de Goes en nombre suyo y de sus hermanosinicia una información,
"de como el dicho Vicente de Goes fué casado y velado en faz de la sacta yglesiaRomana con la dicha doña maría de mendoca, y durante su matrimonio nos uvieron y procrearon y por tales fuimos abidos y tenidos comunmente"...
Seis vecinos de la ciudad prestaron declaración. El antiguo conquistador Pedro de la Puente afirma conocer a toda la familia, "y vido este testigo que el dicho Vicente de goez fue casado y velado en faz de la sancta yglesia con la dicha doña maría de mendoça hija de don francisco de mendoça"...
El testigo Lázaro López, notario episcopal, agrega que le encomendaron a sushijos "que les enseñe a leer y escrebir y contar en su escuela"... Bartolomé del Amarilla dice que "se halló en el desposorio y fue padrino", y que "sacó de la pila a la dicha doña Catalina"..., agrega que Luis de Goes "como hijo mayorazgo" heredó la encomienda de indios de su padre, y que además "conoció a Xcipion de Goez hermano mayor del dicho Vicente de Goez, el qual este testigo oyo decir y es público y notorio que murio en Guayra"... Scipión había llegado al Paraguay con su mujer doña María de Brito ; ignoramos si dejaron familia (9). [Páginas 65, 66 e 67]
de Mendoza, no es otro que el padre de nuestro donFrancisco de Mendoza, "comunero" asunceno y gobernador decapitado en Paraguay en 1548.Varios autores sostienen que Mendoza legitimó susituación con doña María de Angulo, horas antes desu trágica muerte. Sin embargo, en una informaciónlevantada en Madrid en 1574, el clérigo Martín González, que residió en Asunción más de 20 años, declaraque: "vio estar casados y velados a los dichos donFrancisco de mendoça y doña maria de angulo"...haciendo vida maridable, " ovieron y procrearon" a sushijo legítimos. Sea como haya sido, hijos de ambosy nacidos en Asunción fueron: 1 ) Don Diego de Mendoza, vecino de Santa Cruz y casado con doña Juanade la Torre ; 2) Don Francisco de Mendoza nació en1542, vecino de la Plata en 1565 y estante en Madriddesde 1571 ; 3) Doña Juana de Mendoza, casada con elcapitán Hernando de Salazar con sucesión en el altoPerú; 4) Doña Elvira Manrique mujer del conquistador Nuflo de Chaves con sucesión ; y 5) Doña Maríade Mendoza ya sabemos que contrajo matrimonio enAsunción con Vicente de Goes donde fueron vecinos ynacieron sus hijos : Luis de Goes, doña Catalina deMendoza Manrique, Francisco de Mendoza y Gregoriode Goes. Pudo haber estado casada primero con Osorio,"pobre hidalgo", soldado de Santa Cruz como afirmaLafuente Machaín ; nosotros no hallamos confirmacióndocumental.Un hado de tragedia rodeó la vida de don Francisco de Mendoza. Nos cuenta Guzmán que en Españahabía dado muerte a su primera mujer, un capellány dos criados, drama que habría motivado su viaje aAmérica. Sabemos que el mismo don Francisco fuedecapitato en 1548 en Asunción. Su yerno, el generalNuflo de Chaves, fundador de Santa Cruz y maridode su hija doña Elvira, fue muerto por los terriblesitatines en 1568. Viajando con una hija, desde Santa Cruz a La Plata, su viuda doña María de Angulo fuemuerta violentamente por los indios chiriguanas en1573 ( 12) . Al año siguiente en 1574, su hijo mayor donDiego de Mendoza, gobernador cruceño rebelado, fueajusticiado en la plaza mayor de Potosí por orden delvirrey Toledo. Cinco miembros de la familia muertosviolentamente y en trágicas circunstancias, marcaronun sino a éstos Mendoza, antepasados del primer poetaasunceno.
El general don Pedro de Orrego y Mendoza nació en el Paraguay por 1611, sobrino del ilustre poeta fray Lucas e hijo de don Diego de Orrego, respetado militar y político con destacada actuación, como ya expresamos ejerció la gobernación de Paraguay. Casó primero con la paraguaya doña Mariana de Pineda, hijos de ambos fueron:
1) Capitán don Diego de Orrego y Mendoza heredó la encomienda de su padre, fue casado con doña Victoria Merino guaireña, con sucesión. > 2) Don Juan de Orrego y Mendoza ya difunto en 1679, casado con doña María Riquel con descendencia.
5) Doña Juana de Orrego y Mendoza casada con el capitán Rodrigo de Ibarrola con sucesión. Don Pedro contrajo segundo matrimonio con doña Ana de Resquín y Pucheta, asuncena descendiente de indios y conquistadores ; hija del matrimonio fue doña Manuelade Orrego y Mendoza, otorgó testamento en 1695, casada con el capitán Pedro de Bogarín, su descendenciavolvió a entroncar con la rama de doña María Francisca de Orrego y Mendoza, casada con el capitán Alexandro Cavallero de Añasco, cuya sucesión continúaen los Garcete- Arza Muxica ; Arza-Taboada ; Arza- Goiburú y Pfannl-Arza, etc. [Páginas 70 e 71]
el 16 de diciembre de 1587 la información que publicamos. Luego ya no hallamos ningún rastro suyo, lomismo que de su hermano menor Gregorio, que en laprobanza aparece como Pedro. Ambos pudieron habervuelto al Brasil o Portugal.
Sabemos que el tercero de los hijos, don Francisco de Mendoza Manrique, natural de Asunción yluego vecino de Lima-Perú, fue "cabeza de una ilustrefamilia", según el cronista fray Bernardo de Torres.Seguramente la mayor fue doña Catalina de MendozaManrique, que contrajo matrimonio ya antes de febrero de 1580 con el capitán Antonio González Dorrego, padres del poeta fray Lucas de Mendoza, y fuerontroncos de la familia paraguaya de los Orrego yMendoza.
De la documentación que fichamos en el ArchivoNacional de Asunción, esta información de naturalezay filiación, es la única del siglo XVI hallada por nosotros. Informaciones de esta naturaleza tampoco fueronabundantes durante los siglos XVII y XVIII ; son ecepcionales; la probanza del doctor don José Dávalos yPeralta iniciada el año 1713, y publicada por RafaelEladio Velázquez en 1985 en el volumen de HistoriaParaguay, y la información y genealogía hecha por elmaestre de campo don Salvador Cavañas y Ampueroen Asunción en junio de 1758, que oportunamente daremos a conocer. Por todo ello consideramos importante publicar in extenso este documento del sigloXVI, útil para el estudio de la historia social delParaguay. [Página 229]
foi publicada a segunda edição na língua inglesa. Pouco depois, em 1848, o relato foi publicado em língua alemã em Dresden e Leipzig, atual Alemanha.A edição em português ocorreu em 1942, na Coleção Brasiliana, intitulada Viagens no Brasil: principalmente nas províncias do norte e nos distritos de ouro e do diamante durante anos 1836-1841, da Companhia Editora Nacional.No ano de 1856 foi publicado o relato Life in Brazil; or, a journal of a visit to the land of the cocoa and the palm de Thomas Ewbank ela Harper & Brothers, Nova York, sendo lançada também na Inglaterra. Nos Estados Unidos houve uma edição em 2005.No Brasil, o relato em português foi publicado com o título A vida no Brasil: ou Diário de uma visita ao país do cacau e das palmeiras, em 1973, pela editora carioca Conquista, em dois volumes.O relato de Henry Walter Bates foi publicado em 1863, em dois volumes, com o título The naturalist on the River Amazons, a record of adventures, habits of animals, sketches of Brazilian and Indian life, and aspects of nature under the Equator, during eleven years of travel by Henry Walter Bates, em Londres pela John Murray. A segunda edição ocorreu um ano depois, com supressão de algumas partes pelo autor, seguida por mais de dez edições na língua inglesa em Londres e nos Estados Unidos. No Brasil O naturalista no Rio Amazonas foi editadoem 1944 pela Editora Nacional.
Em 1869, Richard Burton publicou a primeira edição de Explorations of the Highlands of the Brazil; with a full account of the gold and diamond mines. Also, canoeing down 1500 miles of the great River São Francisco, from Sabará to the Sea by Captain Richard F. Burton, F.R.G.S., etc., em Londres por Tinsley Brothers, em dois volumes. A obra recebeu destaque em finais do ano passado e foi publicada em Nova York no centenário da primeira edição, e nos últimos dezesseis anos teve três edições nos Estados Unidos.
No Brasil, a primeira edição de Viagens aos planaltos do Brasil: 1868, em três volumes,ocorreu no ano de 1941 pela Companhia Editora Nacional, que publicou a segunda edição em 1983. Houve uma edição em 2001 pelo Senado Federal intitulada Viagem do Rio de Janeiro a Morro Velho, volume único.
Em São Paulo, a Tip. Allemã de H. Schroeder publicou Onze dias de viagem na Província de São Paulo com os Srs. Americanos Drs. Gaston e Shaw, e o Major Mereweather. 1865. Carta dirigida ao Illm. e Exm. Sr. Barão de Piracicaba de John James Aubertin no ano de 1866.
Nesse mesmo ano foi traduzido para o inglês pelo autor e publicado em Londres pela Bates, Hendy & Co. com o título Eleven day’s journey in the Province of Sao Paulo, with the [p. 10]
Outro ponto, o parâmetro comparativo do algodão brasileiro e do norte-americano. A produção dos Estados Unidos figura como indicadora de qualidade e produtividade, em vista do país ter sido o maior fornecedor do mundo, e é trazida pelos viajantes quando desejam estimular a produção no Brasil, em especial, utilizando dados fornecidos por conhecedores do ramo.Nesse sentido, Richard Burton traz as considerações de um renomado pesquisador da cultura algodoeira, Major R. Trevor Clarke96 para quem “Aqui [no Brasil] o algodão tem mais penugem que o habitual; 600 quilos darão 250 de fibra limpa, ao passo que no Alabama são necessários 750 quilos. Em geral, o replantio do arbusto é feito em seu quarto ano”.97 E J. J. Aubertin traz a experiência dos americanos sulistas Dr. Gaston, Dr. Shaw e Major Mereweather, a quem ele acompanhou durante a passagem deles pela Província de São Paulo:Eramos cinco pessoas. Tres Americano sulistas, dr. Gaston, dr. Shaw e o major Mereweather, que ião fazer sua viagem prolongada, na exploração de districtos um pouco remotos, sob a direcção do sr. Engenheiro Bennaton, para esse fim nomeado; e, sendo informado dos seus preparativos, logo me aggreguei a elles, não menos por sympatia para com a antecipada immigração americana, como tambem pelo desejo de visitar em sua companhia algumas plantações de algodão, e tirar algumas instrucções de sua experiencia pratica, a respeito de uma cultura que, sendo hoje estabelecida na província, não póde deixar de influil-os cabalmente na resolução que definitivamente tenhão que tomar.98Durante a permanência na província paulista, o grupo visitou a região de Itu, Salto, Porto Feliz e Sorocaba, daí J. J. Aubertin seguiu para a capital paulista e eles continuaram viagem com destino à Itapetininga. As observações de diferentes aspectos da lavoura algodoeira e o processamento do algodão fizeram os norte-americanos considerarem o clima paulista adequado à produção e benéfico o fato de não haver mudanças bruscas na temperatura, como a ocorrência de geadas, possibilitando maior tempo de conservação do algodoeiro.99Esses dados são agregados por J. J. Aubertin àqueles fornecidos por produtores paulistas de que “emquanto o alqueire norte-americano, dando bem, produz de cem até cento e dez ou talvez 96 Richard Trevor Clarke (1813-1897) – “Army officer and horticulturalist. Major in the Northampton and Rutland Infantry Militia, 1862. Bred nearly thirty new varieties of begonias and many new strains of cotton. Awarded a gold medal by the Cotton Supply Association of Manchester. Member of the Royal Horticultural Society; served on the council and scientific committee for many year; awarded the society’s Veitchian medal, 1894”. BURKHARDT, Frederick et al (Ed.). Charles Darwin. The Correspondence of Charles Darwin (1866). Cambridge: Cambridge University, 2004, p. 502, vol. 14.97 BURTON, Richard Francis. Viagem de canoa de Sabará ao Oceano Atlântico..., op. cit., p. 29. [nota 3]98 AUBERTIN, J. J. Onze dias de viagem na Província de São Paulo com os Srs. Americanos Drs. Gastón e Shaw, e o Major Mereweather. 1865. Carta dirigida ao Illm. e Exm. Sr. Barão de Piracicaba. São Paulo: Typ. Allem[p. 159]
Os esforços de J. J. Aubertin devem ser compreendidos dentro desse contexto, em que ele se coloca como defensor da produção algodoeira paulista e atua em diferentes direções. No Brasil, escreveu para diversos periódicos nacionais e correspondeu-se com diferentes figuras da política brasileira para lhes solicitar o envolvimento com a lavoura algodoeira capaz de colocar São Paulo em posição favorável no mercado inglês, tal como fez o inglês em carta ao Comendador Fideles Prates:
Usai, vos peço, nesta vespera de uma nova semeadura, a vossa bem conhecida influencia entre os vossos amigos, e dizei aos cultivadores do algodão que redobrem os seus esforços na nova plantação, porque pela colheita futura é que se diciderá definitivamente a importante questão se a provincia de S. Paulo pode ou não pode occupar uma posição positiva nos mercados de Manchester.104
Aos agricultores interessados, ele também procurou difundir noções sobre a técnica de cultivar o algodão herbáceo e publicou folhetos sobre a cultura do algodão.105 Essa política de difundir informações sobre o cultivo foi uma atividade constante da associação inglesa, mesmo após o fim da guerra norte-americana.
No plano internacional, empenhou-se em apresentar os algodões paulistas de boa qualidade na Exposição Internacional de Londres, de 1862, com o objetivo de mostrar os atributos do produto. Também foi intermediador entre Manchester Cotton Supply Association e órgãos brasileiros; em duas ocasiões, nos anos de 1862 e 1865, J. J. Aubertin solicitou à associação britânica que enviasse algodão herbáceo ao Ministério da Agricultura e à Sociedade Auxiliadora da Indústria Nacional.106 Em diferentes momentos enviou para a Inglaterra amostras do algodão paulista, em geral, com boas avaliações dos correspondentes.J. J. Aubertin arquitetou ações no Brasil ligadas aos interesses ingleses baseadas em informações colhidas por ele na província ou com base na experiência de nacionais e, principalmente, de norte-americanos, com o propósito de deixar claro as potencialidades de São Paulo e convencer os potenciais produtores paulistas. Para aqueles que mesmo assim estivessem em dúvida, ele escreve:
Deveras, já é tarde demais para duvidar do algodão de São Paulo; mas se ainda ha descrentes, apenas apello para os dous srs. Cultivadores que acompanhei, major Mereweather e dr. Shaw. Ambos elles me repetirão muitas vezes, que melhor algodão que aquelle que nos vimos não desejavão ver; que nas suas proprias plantações e com todos os seus meios perfeitos não costumavãoproduzir melhor. 107
Seus esforços renderam-lhe o reconhecimento da associação inglesa, que o condecorou com uma medalha de ouro, e o governo brasileiro honrou-o com o hábito da Imperial Ordem da Rosa. Nos veículos de informação brasileiros, nos quais tanto escreveu, vemos o reconhecimento de seus pares, como E. Hutchings, outro entusiasta da lavoura algodoeira em terras paulistas e intermediário entre a associação e o Ministério da Agricultura, Comércio e Obras Públicas:
Hoje, considerado, como um genero de exportação, o algodão, e sua cultura, é um dos factos estabelecidos na historia da provincia, e eu me aproveito desta occasião para patentear a gratidão que todos temos.Quem sabe, o que ha de mostrar-se nos anos que vem? Quasi todas as condições de prosperidade estão unidas nesta provincia; - Um clima sem rival, uma terra cheia de riquesa, e uma natureza, cuja uberdade é espantosa. Tudo isto aqui, e no outro lado do Oceano, a Inglaterra, offerece tudo quanto seja possivel afim de attrahir para lá, os productos da provincia, e com as devidas providencias, e constancia em trabalhar, tudo será possivel, e, sem esta, nada.Campinas, Mogy-mirim, Limeira e outros lugares vão caminhando na cultura do café, e o publico, bem como os particulares, são beneficiados. Parece que, para Sorocaba, resta ainda este outro manancial de prosperidade; - a cultura do algodão, e não ha homem ou natural, ou estrangeiro na provincia, que não abençoará a empresa.[...] Caminho da Luz, S. Paulo Agosto de 1865[...] E. Hutchings108
Evidentemente, tais esforços foram no sentido de produzir algodão adequado às necessidades da indústria inglesa. Foi estimulado o plantio da semente de Nova Orleans, em solicitação de uma circular da Manchester Cotton Supply Association109 e houve uma modificação na postura do produtor brasileiro: “O tipo de algodão tradicional no Brasil era o arbóreo mas o mercado consumidor passou a condicionar a produção ao tipo herbáceo dos 107 AUBERTIN, J. J. Onze dias de viagem na Província de São Paulo..., op. cit., p. 16.108 HUTCHINGS, E. “Aos Redactores do Diario de São Paulo”. Diario de S. Paulo, São Paulo, 11 agosto 1865, ano I, nº 10, p. 2. Em outras atividades, além do algodão: E. Hutchings foi um dos secretários da Comissão Julgadora de um concurso para criadores de animais pensado por J. J. Aubertin, tesoureiro do evento. O Comendador Fideles Nepomuceno Prates aparece como um dos Juízes. “Concurso industrial”. Correio Paulistano, Estados Unidos. As variedades mais procuradas eram a U[p. 161, 162]