— 10 —beza de Vaca, sesenta años hacía, en que se mostró obediente y respetuosa, ya no había recibido más en sus tierras al español, manteniendo guerra con él, y viviendo en su infidelidad.Salidos de la Asunción para trabajar en aquel campo los PP. José Cataldino y Simón Maceta pocos días antes que el P. Lorenzana fuese enviado al Paraná, hubieron de emplear mucho más tiempo que este último en el dilatado viaje de cien leguas hasta Ciudad-Real, y sesenta más hasta Villarrica, y en ayudar á los vecinos de una y otra población tan faltos como siempre de socorro espiritual. A todo lo cual se agregó una penosa dolencia de fiebres, muy comunes en aquel territorio bajo y casi pantanoso de Ciudad-Real, que postraron en cama á entrambos misioneros. Pero al fin, vencidos estos y otros inconvenientes de nuevos caminos y torcidas voluntades (1), lograron pasada la mitad de Julio de 1610, dar principio á dos reducciones, Nuestra Señora de Loreto en el río Paranapanema y San Ignacio en el río Pirapó. Estas fueron las dos primeras de aquella región, y en ellas se reunieron hasta cinco mil familias. En los tres años siguientes se lograron fundar tres reducciones más, cercanas á las principales; pero no pudiendo residir en ellas los Padres de continuo, pues sólo había dos misioneros para Loreto, y otros dos que llegaron luego para San Ignacio, y habiendo de pasar de una á otra en molestas excursiones para instruir á los indios, al fin las cinco vinieron á reducirse á las dos primitivas.El celo emprendedor del P. Antonio Ruiz de Montoya, uno de los dos Padres últimamente llegados, le impulsó en los años siguientes á acometer diferentes empresas y correrías apostólicas, que fueron coronadas con éxito feliz en la fundación de once pueblos más desde 1622 hasta 1629, interviniendo él en todos, al principio como misionero, y más tarde como Superior de aquellas Misiones. Fueron los pueblos: 1622: San Javier en la comarca de Tayati ó Ibitirimbetá. 1625: Encarnación en el territorio de Nautingui y posesiones del cacique Pindó. 1625: San José, en la provincia ó comarca de Tucutí, entre los ríos Ivahí y Tibagí. 1626: San Miguel en el Ibitiruzú ó Ibiangui. 1626: San Pablo sobre el río Iñeay, lindero entre las tierras de Tayati y las de Tayaoba. 1627: San Antonio en el Ibiticoí, adonde se agregaron los indios Camperos. 1627: Concepción en la comarca de los Gualacos ó Guayanás. 1627: San Pedro en la misma comarca. 1628: Los siete Arcángeles en tierras de Tayaoba. 1628: Santo Tomás entre San Pablo y Arcángeles. 1628: Jesús María en las serranías donde tenía su parcialidad el cacique Guiraverá.(1) Lozano, Hist. de la Comp. lib. V, cap. XV y XVI. [p. 10]